Un homenaje, dos que cogen aire y una racha de 50

1. Un homenaje.

El baloncesto español dedicó la jornada a homenajear a Jose Luis Abós. Lo hizo desde el dolor, el respeto y también la originalidad, como en el caso del Guipuzkoa Basket-Barcelona, donde ambos equipos, en su primer ataque, utilizaron una jugada de Jose Luis. Como decía en su estremecedora carta de despedida, se iba muy pronto, pero a veces la huella que dejas no está relacionada directamente con el tiempo, sino con el impacto. Y a tenor por las reacciones surgidas desde el pasado lunes, el suyo ha sido grande, no sólo por lo profesional, sino sobre todo por lo personal. Espero que cuaje la propuesta de ponerle su nombre al pabellón y aunque no lo haga, su recuerdo seguirá vivo durante mucho tiempo.

– La crónica de Iturriaga

2.- Dos que se estrenan.

Lo dijo Heurtel, base del Laboral Kutxa. La primera victoria no podía esperar más. Tres derrotas consecutivas para un equipo cuya mirada está más en la zona alta de la clasificación que en la baja, no es el comienzo adecuado, y los vitorianos se aplicaron para no alargar la problemática situación. En un equipo en construcción y del que sólo pocos nombres sobreviven de curso en curso, no es de extrañar que la bandera en los momentos difíciles la enarbole San Emeterio. El domingo Fernando estuvo imperial por lo que hizo y por lo que supuso en una victoria que valió su peso en oro. 15 puntos, siete rebotes, cuatro asistencias y ¡10 faltas forzadas! para una valoración de 32. Definitivo. A 600 kilómetros de Vitoria, otro equipo, la Bruixa D´Or, también dejaba atrás el cero en su casillero. En este caso fue Sakic, en su segundo partido como jugador manresano, el que se echó el equipo a la espalda ayudado por el siempre eficaz Roger Grimau. Si en Vitoria y Manresa se apreciaron señales de mejora, Guipuzkoa Basket y Baloncesto Sevilla siguen transmitiendo sensaciones que no invitan al optimismo. La semana que vienen viajan a Málaga y Bilbao respectivamente, malos destinos para encontrar la buena senda.

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3.- Cincuenta y seguimos para bingo.

Soy muy fan de Corbacho, el pistolero más rápido de toda la liga Endesa. Verle armar su rifle en décimas de segundo sigue siendo una de esas cosas que merecen la pena disfrutar. Imaginar un partido sin ningún triple de Corbacho es complicado, y así lo demuestra su racha, que el domingo llegó al quincuagésimo encuentro consecutivo encestando al menos uno. He revisado su registro, y la cosa tiene aún más mérito si tenemos en cuenta que de los cincuenta partidos, sólo en seis de ellos Corbacho se quedó en un único acierto. Ha metido 2 triples en 11 ocasiones; 3 en 19; 4 en 4; 5 en otros 4; 6 en 3 y ¡7! en otros 3. Total, 160 triples en cincuenta partidos, 3,2 por jornada. Espectacular y sólo a la altura de un muñeca que lleva camino de convertirse en legendaria. Sus próximos objetivos lo tiene a la vista y llevan los nombres de Jimmy Baron (51) el mítico Oscar Schmidt (59) otra metralleta de carga ultra rápida, y por último Rudy Fernández (68). Yo apuesto porque dentro de 18 jornadas, Corbacho se hará con este récord.

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