Esto se anima

1.- Valencia-Barcelona

El choque anunciado entre dos grandes locomotoras comenzó con un descarrilamiento que pareció definitivo. Agobiado por las ausencias y algunas presencias entre algodones, al Valencia le pilló el comienzo de la serie magullado y dando síntomas de agotamiento, de lo que se aprovechó el Barcelona para dar un golpe en la mesa. Fue tan sonoro que por primera vez los de Perasovic dieron muestras de aceptar el “hasta aquí hemos llegado”. Abatidos y sin fuerzas, el Valencia pareció no estar para casi nada. Todo lo contrario que el Barcelona, que mostraba su cara más contundente. Dos días mas tarde y en un ataque de prurito profesional, los valencianos salieron a todo trapo en el segundo partido mientras los azulgranas esperaban confiados en que no era más que un efecto champán, mucha burbuja al principio para poco a poco perder gas. No les faltó razón, pero su falta de tino les obligó a tener que esperar a un triple rebote ofensivo en la última jugada del partido resuelto por Tomic para concretar un dominio que estuvo más en las sensaciones que en el marcador. 0-2. Serie resuelta si nos atenemos a la historia. Pero el Barcelona se olvidó de que hasta que no cruzas la meta no debes levantar los brazos. Su destensamiento provoca un pésimo segundo tiempo en el Palau, permitiendo el levantamiento de un equipo que a falta de personal, tiró de orgullo. Hay una frase que dice que “al enemigo ni agua”. El Barcelona, al destensarse, le dio a sus rivales coca cola y unas aceitunas. Y en esas estamos, con un vivo que no está tan vivo y un muerto que no está tan muerto. Jueves a las 22.00 cuarto asalto. Yo no me lo perdería, por si acaso.

– La crónica de Iturriaga

2.- Real Madrid-Unicaja.

Vaya, vaya con la serie con favorito claro. El marcador dice que van 2 a 1 a favor del Madrid, pero si esto fuese boxeo, ganaría Unicaja a los puntos. Pudo vencer en el primero, que llevó a la prorroga, repitió posibilidades en el segundo, y ganó claramente en el tercero. Ya no hay dudas, los malagueños tienen el juego y la mentalidad suficiente no sólo para alargar la serie, sino para dar la campanada. Con el mejor Fran Vázquez de los últimos tiempos, Granger haciendo sufrir a los bases blancos, Caner Medley más centrado y acertado que nunca y el resto aportando, Unicaja crece partido tras partido y ya se ha transformado en un equipo confiado y competitivo al más alto nivel. El Madrid, por su parte, rumia sus problemas sin encontrar la tecla que le vuelva a dar continuidad en su juego. El puzzle, muchos meses perfecto, se ha desencajado y las piezas no terminan de engarzarse de nuevo, lo que provoca que su vulnerabilidad está tocando techo.

– La crónica de Iturriaga

3.- ¿Y ahora qué?

Pues hombre, si lo supiese me haría de oro apostando. Mi sensación, por jugar un poco a las adivinanzas, es que un Barcelona más centrado tiene que hacerse fuerte en el Palau, dar sentido a su superioridad frente a las limitaciones y escasa rotación del Valencia y dará por cerrada la eliminatoria a la cuarta. En Málaga, en cambio, preveo éxtasis verde, drama blanco y vuelta a Madrid. Eso sí, anuncio que en estas series no estoy dando ni una. De lo que por otro lado me alegro, pues no hay nada más descorazonador que todo se ajuste a la normalidad.

– La crónica de Iturriaga