Un final, un ensayo y un agradecimiento.

1.- Apoteósico

Valencia Basket y Cajasol protagonizaron uno de los finales más eléctricos y espectaculares de los últimos tiempos. Fue la guinda perfecta a un partido donde festejos aparte, los dos demostraron el por qué de sus extraordinarias trayectorias. Fueron 45 segundos sorprendentes, casi heroicos por parte de los sevillanos, que tuvieron que responder a una canasta de Doellman y a un triple de Lucic a falta de 2 segundos. Nada que no tuviese remedio, sobre todo si en la banda te dirige un tipo que lleva ya 1.000 partidos en sus espaldas. Quizás extenuados por el esfuerzo o simplemente por la mayor experiencia y frescura de los de Perasovic, la prórroga fue un paseo para el Valencia, lo que no quita ningún mérito a lo conseguido por el Cajasol. Pocos deportes como el baloncesto te ofrecen la posibilidad de que en menos de un minuto se den tantos vuelcos, y cuando asistes a un final como el del domingo en La Fonteta, te reafirmas en el atractivo de un juego que quizás no está viviendo tiempos sencillos, pero que sigue siendo capaz de ofrecer grandes momentos.

– La crónica de Iturriaga

2.- ¿A tomar en cuenta?

Esta es la pregunta que nos hacemos después de lo ocurrido en el Palau el pasado sábado. El Barcelona fue muy superior y estuvo mucho más intenso, concentrado y acertado. Casi todos sus jugadores, quizás con la excepción de Navarro, mostraron buena cara, y parece que les llega la Final Four en un momento adecuado. El Madrid, por su parte, distó mucho de lo que muestra habitualmente, no tuvo ni empuje ni puntería y ninguno de sus hombres hizo un partido destacable. Ahora bien. ¿Nos tomamos las señales emitidas como algo con fundamento?. ¿El Barcelona jugó tan bien por el desinterés del Madrid? ¿O el Madrid jugó tan mal porque el Barcelona no le dejó? ¿El partido del viernes en Milán será muy diferente? ¿O no tanto? ¿Quién llega mejor preparado? ¿Quién tiene más confianza? Muchas dudas que van a seguir flotando en el ambiente hasta el viernes a las once de la noche, donde desvelaremos definitivamente las incógnitas. Ah, y mucha suerte a los dos equipos.

– La crónica de Iturriaga

3.- No es por fastidiar.

Al FIATC Joventut, con su derrota en Badalona ante Estudiantes, se le ha puesto muy difícil su clasificación para los playoffs. Fue un partido extraño, loco en muchos momentos, muy de rachas y con actuaciones destacadas de gente como Nogueira y Miralles, protagonistas de un duelo que mereció la pena ver. La Penya se jugaba mucho y el Estu nada, lo que da más mérito a su victoria. A estas alturas de competición es normal que haya unos cuantos equipos con los deberes hechos pero que tienen la obligación de seguir jugando. No se trata simplemente de cumplir el trámite, sino que es saludable para la competición que no solo jueguen, sino que compitan. Fue lo que hizo Estudiantes, que pudo ganar o perder, pero que salió con la mentalidad de jugar el mejor baloncesto posible a la máxima intensidad que pudiesen o les dejasen. Aunque el Joventut hubiese preferido un rival más destensado, es para agradecérselo.

– La crónica de Iturriaga