Momentos importantes

1.- Una jornada de calado

A veces, las apariencias engañan. Si visualizásemos las competiciones como el perfil de una etapa ciclista, cada una de ellas tiene sus puertos de montaña y sus zonas llanas. La Liga Endesa comienza poco a poco y su primer punto álgido es allá por el mes de Enero, donde hay que coger posiciones para la disputa de la Copa. Supuestamente, una vez celebrada esta competición, vienen jornadas aparentemente tranquilas, a la espera que a partir del mes de Abril, vuelva la tensión para colocarse lo mejor posible de cara a los playoffs. Ahora estaríamos en esa zona, donde faltando aún 15 jornadas para el final de la temporada regular, casi todo parece tener remedio. Pero esta circunstancia no deja de ser aparente, pues de repente se producen fechas donde lo que ocurre tiene mucho calado. La jornada 21 ha parecido una de estas fechas claves. Por un lado el Barcelona, con su victoria en Málaga ante Unicaja, da un paso de gigante en la lucha por el tercer puesto, cuestión nada despreciable pues esta posición te evita una posible semifinal con el Real Madrid, que sigue impoluto. Algo parecido puede decirse del CAI, al que ni siquiera la baja de Shermadini ha apartado de la buena senda y ha consolidado, y de qué manera, un excelente sexto puesto con un colchón apreciable de tres victorias sobre el séptimo. A partir de ahí, llega el mogollón. Siete equipos, ¡siete! se encuentran hacinados con 10 y 9 victorias por lo que una victoria o una derrota te hace balancearte arriba o abajo como si estuvieses en un columpio. Ante tanta igualdad y sospechando que al final, el estar o no el los playoffs va a necesitar una photo finish, convierte cada jornada en algo a tener en cuenta

– La crónica de Iturriaga

2.- Un debú que no cambió las cosas.

Los focos se centraron en Valencia, donde debutó en nuestra liga Lamar Odom. Si comparamos cómo se le vio el domingo con respecto a sus primeros minutos en Euroliga, habrá que decir que estuvo más participativo y menos desubicado. Pero hasta ahora, en Vitoria, los problemas superan a las soluciones. El Laboral Kutxa vive momentos complejos, su estado de ánimo no parece haber mejorado con la llegada de Odom y frente al Valencia se le vieron todas las costuras. Juegan con enorme ansiedad, su juego es demasiado ciclotímico y nadie parece tener la llave para salir de una dinámica que en estos momentos les tiene prácticamente fuera de la Euroliga y también apartado de los puestos de playoffs. Si ya de por sí resulta complejo encajar una pieza nueva con tantas dudas en el ambiente, si esta pieza nueva lleva un año sin jugar y además se trata de un jugador de equipo más que un hombre alrededor del cual puedes armar un colectivo, la conclusión es que el efecto Odom no parece, al menos a corto plazo, que vaya a suponer un gran revulsivo. Pero como dijo aquel, la esperanza es lo último que se debe perder.

 – La crónica de Iturriaga

3.- Santiago y cierra la racha

El equipo del momento es sin duda el Rio Natura Monbus. Después de un inicio dubitativo que le dejó sin opciones para luchar por la Copa del Rey, ha encadenado una racha histórica de seis victorias consecutivas, la última de enorme prestigio pues la cancha del Herbalife no suele ser plaza fácil, ni mucho menos. En puesto de playoff y más contentos que Fraga cuando se hacía acompañar por cien gaiteros, llega el más difícil todavía. El domingo a las 18.00 y retransmitido por Teledeporte, recibe al Real Madrid. Si ya de por si el Pabellón de Fontes do Sar suele mostrar un gran ambiente, lo de este fin de semana se presenta como algo muy especial. Llega el coco de la competición en el mejor momento posible de los anfitriones, henchidos de confianza, con Corbacho de tirador excelso, Delas y Berzins haciendo de escuderos y una olla a presión ambiental. El Madrid, además, juega el viernes en Turquía un partido vital frente al Galatasaray, lo que podría tener sus efectos secundarios. ¿Será suficiente para que veamos la primera derrota madridista?. Eso sólo lo sabremos el domingo a las ocho de la tarde. Pero lo que si se puede asegurar de antemano que el espectáculo será de no perdérselo. Dos equipos en racha y una de las mejores aficiones del mundo. ¡Que más podemos pedir!

 – La crónica de Iturriaga