De rachas, revulsivos y lesiones

1.- 20 y sumando

La racha del Madrid parece no tener fin. Ya son dos docenas de triunfos y en el horizonte no se vislumbra jornada o rival que pueda acabar con ella. Cualquier día podría pasar, pues estamos hablando de un deporte donde (afortunadamente) lo improbable puede convertirse en realidad en cualquier momento, pero la solvencia con la que semana tras semana los madridistas van aumentando sus registros no invita a elucubrar con una derrota cercana. El mérito es enorme por diversas razones. Su enorme ventaja sobre el Valencia destensa el asunto clasificatorio, cada rival hace del partido algo especial, donde se juega el honor de ser los primeros en derrotarles y entre semana debe atender asuntos europeos que todavía no están resueltos. Pero llega el sábado o el domingo y la historia se repite. Últimamente además ni siquiera contemporiza en los primeros cuartos, sino más bien lo contrario. Sale con el mazo y a toda velocidad coge una ventaja que desalienta a los contrarios, enfría los pabellones ajenos y zanja la cuestión sin gran desgaste sicológico. Sólo la baja de Carroll nubla ligeramente el panorama, pero ni Real Madrid ni Barcelona pueden echar mano a estas circunstancias, pues sus plantillas son de una profundidad tal que tienen remedio para casi todo. Herbalife Tenerife y UCAM Murcia en el Palacio y Rio Natura Monbus y Bilbao Basket a domicilio son las próximas paradas de un viaje inmaculado al que no se le vislumbra fecha de caducidad a corto plazo. El que lo consiga tendrá derecho a celebrarlo por todo lo alto.

– La crónica de Iturriaga

2.- Revulsivos.

La noticia de la semana pasada fue sin duda el fichaje por Laboral Kutxa de Lamar Odom, todo un personaje. Mucho se ha escrito, hablado y analizado sobre este movimiento del Baskonia, impecable en su vertiente de marketing. Las explicaciones por parte de los responsables de la contratación de Odom han ido desde lo emocional hasta lo deportivo. Josean Querejeta afirmó que el equipo y la ciudad necesita recuperar la ilusión y Scariolo habló de su encaje en el equipo, que según Sergio lo tiene y muy claro. Sin muchas dudas al respecto de la ilusión generada y a la espera de sus primeras apariciones competitivas contesten algunas preguntas relacionadas con el juego que todos tenemos, deseo que a Odom y el Baskonia le vaya mejor que a Pete Mickeal y el UCAM Murcia. Cumplido su mes de contrato, el balance para los murcianos es desolador, pues la era Mickeal no ha traído ni una sola victoria. La culpa, evidentemente, no es propiedad exclusiva del jugador, que muestra buenos números, pero resulta inevitable relacionar una cosa con otra. Cuando llegó, el UCAM era 13º con un balance de 5-10. Ahora ocupa posición de descenso con 5-15. A veces los revulsivos no son tan eficaces como parecen en una rueda de prensa de presentación.

 – La crónica de Iturriaga

3.- Victoria cara

El Bilbao Basket ganó un partido importante frente al Guipuzkoa Basket. Con la mirada puesta en los playoffs y teniendo en cuenta los muchos reveses acumulados hasta la fecha, los bilbaínos no tienen mucho margen para el error, lo que convierte cada jornada en un asunto importante. Pero seguramente y a pesar de lo valioso del triunfo, lo hubiesen cambiado por no haberse quedado si Raül López para casi los próximos dos meses. Raül sufrió la fractura del cuarto metacarpiano de la mano izquierda, y estará de 6 a 8 semanas de baja. Aunque podría jugar con una mano sola, ya que su talento es casi infinito, el Bilbao Basket pierde en un momento crucial a un jugador, un director, un líder y un ángel de la guarda. Demasiadas cosas como para que una simple victoria merezca la pena. Eso sí, peor le fueron las cosas a los donostiarras, que además de la derrota David Doblas tuvo un fuerte esguince de tobillo que le imposibilitó seguir jugando y Raul Neto (mal día para los Raules) se fracturó la base de la segunda falange de la mano izquierda. Si lo llegan a saber, quedan los dos equipos en Deba, celebran una comida de hermandad y dejan el partido para el día siguiente.

 – La crónica de Iturriaga