El 13 y el 14

1- El 13.

Terminó el año con la traca que siempre supone un Madrid-Barcelona y se fue por donde vino para alivio de muchos, pues no se puede decir que pasará a la historia para la gran mayoría de españoles. Y si pasa, será para mal. No dirá lo mismo el Real Madrid, que ha confirmado algo que se intuyó ya en 2012 pero que el Barcelona se encargó de evitar en aquella gran final. El 2013 ha sido blanco, muy blanco. Ganó la Liga y su dominio actual en la Liga Endesa es demoledor. En estas Navidades lo ha confirmado con dos triunfos de prestigio en Valencia y en el Palacio frente al Barça. Cuando escribo estas líneas lleva 25 victorias consecutivas y su intención es que siga la fiesta. Y con eso no sólo se refiere a los triunfos, sino a su espectacular baloncesto. El partido entre eternos rivales dejó la sensación que la brecha entre ambos ha aumentado en esta temporada. El Madrid potenció su punto más débil, la posición de cinco, y en cambio el Barça se metió en otro cambio importante de jugadores, algunos de los cuales no está confirmando expectativas. Uno creciendo y en plena madurez, otro intentando ajustar piezas. El resultado que se dio en el Palacio no podía ser otro, e incluso algunos vieron cierta resignación en los azulgranas, como asumiendo su inferioridad. Yo hasta ahí no llego, y sigo creyendo en su talento y orgullo competitivo, aunque la tarea es grande, pues para poder plantar cara a este Madrid, no le vale con el notable. Si el Madrid es el nombre propio más sonoro, no es el único que ha podido tomarse las uvas satisfecho de lo logrado. El Valencia, cada vez más fuerte o el Herbalife y CAI, que se plantaron en las semifinales del curso anterior y en este siguen en el mismo plan desafiante, son tres ejemplos donde también cabría el actual Iberostar, Nikola Mirotic fue el MVP, y su verano sin selección le ha hecho aún mejor, pero para mí, este 2013 nos ha dejado con Sergio Rodríguez en la cumbre. Y como la Liga Endesa es el principal suministro de nuestra selección, recordar un Europeo de selecciones donde ante ausencias de calado España fue capaz de seguir subiéndose al cajón de la medallas. El juego fue otra cosa y las derrotas numerosas para lo que estamos acostumbrados, pero se salvó un año complicado y la final se quedó a un tiro de una esquina de Calderón, de esos que los mete casi con los ojos cerrados.

– La crónica de Iturriaga

2- El 14.

Al 14 le voy a pedir tres cosas muy poco originales. Salud, dinero y amor. Salud para todos los jugadores y ya puestos, para los entrenadores, directivos, aficionados, medios de comunicación y también para los árbitros, a los que pocas veces se les menciona para este tipo de venturas sino todo lo contrario. Dinero para los clubs en forma de más entradas vendidas, más patrocinadores involucrados, más derechos televisivos. Sobra decir que ese dinero debería venir con la virtud de la claridad para utilizarlo de la forma más eficaz posible. Y amor, mucho amor al baloncesto. Tanto como para cuidarlo, para mimarlo, para darles a las partes implicadas y sobre todo a los jugadores (que ellos son los dueños del juego) de todas las herramientas necesarias para que este gran deporte pueda mostrar la enorme capacidad que tiene para hacer disfrutar a cualquiera que se acerque a él de la forma que sea. Como veis, no me he puesto muy pedigüeño, je, je.

 – La crónica de Iturriaga

Ah, y por supuesto, a vosotros, que el 2014 sólo os traiga lo que os merecéis. Ni más ni menos. Teniendo tanto criterio como para frecuentar este Espacio Endesa, seguro que es mucho. Un abrazo y buena vida.

 – La crónica de Iturriaga