Un récord, un lío y siete enhorabuenas

1- Valencia-Real Madrid.

El Madrid alcanzó su victoria 23 de la temporada y nada parece poder pararle. Ni siquiera un Valencia que hizo lo que tenía que hacer pero al que le faltó algo de fondo, físico y mental y al que no le hubiese venido nada mal el haber podido contar con un par de jugadores más para su rotación. Porque necesitas mucho para poder aguantar los embates de los madridistas, a los que no les pone nervioso ni verse 14 puntos por debajo en el marcador en tierra hostil. Son ya tantos los triunfos, están tan afinados sus engranajes, posee tan amplio catálogo de talentos que tarde o temprano encuentran la forma de derribar la mayor de las oposiciones como fue la que propusieron los valencianos. Entendieron lo de Perasovic que sólo a través de una defensa rozando siempre los límites legales podrían incomodar a sus rivales, y durante veinte minutos no hubo rastro de casi nadie en el Real Madrid. Ni juego interior, ni acierto exterior. Pero es difícil que ante tantas propuestas que realiza Pablo Laso durante un partido, todas les salgan rana. Su quinteto de inicio de tercer cuarto cambió la dinámica, aparecieron Rudy y Mirotic y el partido fue poco a poco virando hacia una nueva victoria blanca. La ventaja del Valencia se esfumó y mientras el Madrid llegaba al terreno de definición fresco como una lechuga y cada vez más entonado, todo lo contrario ocurría en el Valencia, agotado y maniatado por las faltas personales, precio a pagar cuando se defiende con tanta fiereza. Gran partido, en suma, donde ambos equipos ofrecieron sobrados ejemplos que explican su excelente trayectoria en este curso. Ganó el Madrid, pero la lucha sigue.

– La crónica de Iturriaga

2- Un lio gordo.

A falta de seis jornadas para saber quien disputará la Copa del Rey de Málaga, primer momento estelar de la temporada, un vistazo a la clasificación invita a comprarse una bola de cristal homologada por la Bruja Lola para poder adivinar por donde van a ir los tiros en este próximo mes y poco. Con cinco equipos con el pasaporte prácticamente sacado (Madrid, Valencia, Barça, Herbalife y Unicaja) desde el sexto clasificado (Gipuzkoa Basket con 6-5) hasta el decimosexto (Bruixa d´Or con 4-7) hay dos victorias de diferencia. Estamos hablando de ¡once! equipos con fundadas esperanzas de colarse, aunque la lista irá lógicamente perdiendo efectivos según se vayan celebrando las próximas jornadas. Como sabéis que soy muy amigo de tirarme a la piscina aunque no haya agua suficiente, voy a hacer tres predicciones. El Laboral Kutxa, ahora fuera, termina dentro. De los dos equipos con seis victorias, Gipuzkoa y Tenerife, uno va y otro no. Y el octavo será o bien el Bilbao Basket o bien el Joventut. Vale, no son muy concretas, pero es que tengo que llamar a que me hagan una puesta a punto de la bola de cristal y mientras tanto, no se ve totalmente claro.

 – La crónica de Iturriaga

3- Todos todos.

Por la puerta grande, por la pequeña, hace un mes o en el último segundo, jugando bien y no tan bien y eso sí, haciendo todos un porrón de kilómetros, nuestros representantes en Euroliga y Eurocup hicieron pleno y se clasificaron para la siguiente ronda. Ahora que la ACB anda buscando y buscando personas, modelo, sistemas y más cosas para una reinvención que necesita, no conviene olvidar que sin dejar de lado muchas problemáticas que necesitan resolución, la materia prima principal, los equipos y sus jugadores, tienen la capacidad y el talento suficiente para poder ofrecer un producto atractivo. No somos la NBA ni lo seremos nunca, pero tampoco somos la liga chipriota. Y sin querer ser ir al “mal de muchos consuelo de tontos” viendo y escuchando tanto apocalíptico, me pregunto qué se dirá en Italia, Grecia o Francia, cuyas competiciones gozan de bastante peor salud que la nuestra. Pues eso, que problemas hay, pero tampoco la tierra se nos está abriendo debajo de nuestros pies.

Queridos amigas y amigos, llegados a este punto sólo me queda desearos una Feliz, divertida, animosa, cariñosa y entrañable Nochebuena y Navidad. Lo del año nuevo lo dejamos para la semana que viene.

 – La crónica de Iturriaga