Un maestro, una queja y una renovación

1- Sevilla tiene algo especial.

Dice la canción que Sevilla tiene un color especial, pero no es lo único que tiene de lo que poder alardear. En el banquillo de su equipo de baloncesto se sienta Aíto García Reneses, incombustible leyenda de nuestro deporte y que una vez más está confirmando su capacidad para manejar jóvenes talentos. Después de sus tres derrotas iniciales, encadena cuatro triunfos consecutivos, el último de prestigio pues lo consiguió en cancha del Herbalife, territorio habitualmente minado para los visitantes. Liberado de algunas de las exigencias que le acompañaron durante buena parte de su carrera, ahora Aito dicta cátedra en el manejo de colectivos bisoños. Y este Cajasol lo es hasta extremos pocas veces vistos en esta Liga. ¡Ocho! jugadores que no superan los 22 conforman una plantilla de 21 años de media y siete de ellos ya estuvieron a las ordenes del profesor la temporada pasada, lo que habla de una continuación del proyecto que sólo puede aportar beneficios. Las cuatro victorias seguidas han cambiado un poco el objetivo, hablándose ya de sus posibilidades de entrar en la Copa. Conociendo un poco a Aito, seguro que en algún momento les recordará a sus jugadores que su objetivo está no está en quimeras clasificatorios sino en el crecimiento individual y colectivo. Con él al mando, está casi asegurado.

– La crónica de Iturriaga

2- ¿Dónde está mi juego interior?.

El Barcelona encalló por segunda semana consecutiva, esta vez con un descalabro ofensivo impropio para un equipo con tanto talento en sus filas, reflejado en el marcador con un paupérrimo guarismo, 60 puntos. Después del partido, entrenador y capitán azulgrana no se anduvieron con chiquitas. “Nos ha faltado energía, decisión, agresividad, deseo. Nos ha faltado todo” dijo Xavi Pascual. “Sentimos un poco de vergüenza de haber hecho este partido” remarcó Juan Carlos Navarro. Como le ocurrió en Bilbao la semana anterior, vuelve a causar sorpresa la escuálida aportación anotadora de su juego interior. Avanza la competición y el Barça no termina de coger velocidad de crucero. A mitad de semana Xavi Pascual hizo unas declaraciones enigmáticas donde se refería a “cosas raras” que estaban ocurriendo viendo las estadísticas globales. Los que lo han hecho apuntan hacia las pocas faltas recibidas (10º de la liga), los escasos tiros libros lanzados como consecuencia de lo anterior (16º) y para rematar, las muchas señaladas a sus jugadores (7º). Cualquier dato puede tener lecturas variadas, pero las quejas de Pascual no encontraron, al menos el domingo, el respaldo del juego y viendo lo ocurrido y al menos en esta ocasión, los problemas están en otro lado.

 – La crónica de Iturriaga

3- Renovación cantada.

El Real Madrid hizo oficial la renovación de Pablo Laso. No sorprendió, pues a nadie se le ocurría un escenario posible donde no se alcanzase el acuerdo, salvo enajenación transitoria de alguna de las partes. El baloncesto madridista vive instalado en la felicidad que le da un proyecto consolidado, con tanto presente como futuro y que cuenta con la aprobación y seguimiento de toda su afición. Hace dos años y medio Pablo apostó por un estilo y casi treinta meses después ha logrado la cuadratura del circulo. Convencer a los resultadistas y también a los que pensamos en que sin diversión no hay pasión. El Palacio se llena sin importar rival o importancia del partido, pues la gente acude con la fundada esperanza de disfrutar un par de horas con las evoluciones de un colectivo generoso con sus gustos y dispuesto a hacer todo lo posible para que el precio de la entrada merezca la pena. La responsabilidad de este éxito es colectiva, pero todo se ha desarrollado con la dirección de un hombre cuyo fichaje suscitó más de una duda, sobre todo por su falta de experiencia en grandes clubes. Ahuyentadas por completo, no había otra que prorrogar el matrimonio y como se hace en las bodas, felicitar a la pareja.

 – La crónica de Iturriaga