Un show, un canastón y un original estreno

1- El show de Doellman.

Jugaron en la Fonteta Valencia Basket y CAI, con el recuerdo aún fresco de lo ocurrido en los playoffs del anterior curso, una de las eliminatorias más sorprendentes y emocionantes de los últimos tiempos. Esta vez no hubo ni lo uno ni lo otro y buena parte de culpa la tuvo Justin Doellman, que estuvo imperial hasta el punto que hubo un momento en el tercer cuarto, cuando se rompió definitivamente el partido, que parecía como el del chiste ese del jugador del Alcoyano, que tenía tanta moral que tiraba los corners y salía corriendo a intentar rematarlos. Pues en estos instantes, Doellamn parecía tener tiempo para tal desafío, pues era capaz de estar en todos los lados al mismo tiempo, robando balones, reboteando, tirando y hasta haciendo de Sergio Rodríguez para regalar a su compañero Lucic un alley-oop espectacular en un contraataque que el mismo había generado con un robo. Total, que sumando y sumando en todos los apartados se fue hasta una valoración de 42, récord de la temporada y que superó los 38 de Mirotic, otro de los cracks de la jornada. En su primer año con el Valencia Doellman ya fue el tercer jugador más valorado de la liga y ahora en este segundo parece dispuesto a subir en el escalafón. Toda una joya de jugador capaz de hacer de todo y hacerlo bien.

– La crónica de Iturriaga

2- La canasta del año (y me quedo corto).

Cuando un equipo o un jugador entra en trance, se suele decir que sería capaz hasta de meterla de espaldas. Bien, lo que no deja de ser una metáfora se convirtió en realidad el domingo en el Palacio de Deportes de Madrid. El Madrid se estaba pegando un festín ante La Bruixa D´Or (y van….) que le llevó hasta los 54 puntos en los dos primeros cuartos, con el ya habitual despliegue durante el segundo de la magia Sergio Rodríguez. En esas estaba en el personal, más feliz que unas pascuas, cuando Felipe Reyes, justo antes de irse al vestuario para tomarse un descanso y felicitarse por lo bien que va todo, hizo una de esas canastas que en este mundo tan interconectado no ha tardado ni unas pocas horas para dar la vuelta al mundo. El Palacio y sus propios compañeros enloquecieron, y no era para menos pues todos eran conscientes que acababan de asistir a un momento difícilmente repetible, una de esas canastas que contarán a sus hijos y nietos, que durante unos cuantos días intentarán muchos niños en los colegios, otros menos niños en cualquier campo de baloncesto y que quedará instalada en nuestra memoria durante mucho tiempo. No quiero ni imaginarme cómo la hubiese cantado Andrés Montes si llega a estar retransmitiendo el partido.

 – La crónica de Iturriaga

3- Creatividad al poder.

Vivimos tiempos complicados en lo que a generación de recursos se refiere. Los equipos se las ven y se las desean para cuadrar sus balances, por eso siempre es motivo de orgullo y satisfacción (¿de qué me suena esta frase?) la aparición de nuevas empresas uniendo su nombre a la Liga o a cualquiera de sus equipos. El domingo por la tarde en el Palacio el Estudiantes hizo oficial el patrocinio de Tuenti Móvil con una acción muy original, un cambio de camisetas en mitad del partido con las nuevas luciendo ya el nuevo sponsor. La acción fue acertada por su originalidad lo que cumplió con uno de los axiomas de la publicidad, llamar la atención. En un mundo sobresaturado de impactos publicitarios, hay que reconocer el mérito de la idea, pues de entrada logró que hoy estemos hablando de ello. Ahora sólo queda desear larga vida a la unión y que en lugar de asistir a divorcios, podamos celebrar más matrimonios de este tipo.

 – La crónica de Iturriaga