Felicidad, esperanza, referencia

1- Se adelanta el carnaval.

Canarias está de fiesta. Y no es para menos. Ver a sus dos equipos liderar la liga junto a Madrid y Barcelona lo merece. Su situación en la tabla tiene su parte anecdótica, pues llevamos sólo tres jornadas, pero también obedece a un premio a la sensatez y las cosas bien hechas. Empezando por el Herbalife, un equipo con una constancia admirable para año tras año encontrar la forma de codearse con los mejores, asistir a la Copa y jugar los playoffs (el año pasado, cuartos). Pocos equipos de la liga tienen tan claro lo que quieren, el estilo de juego que persiguen, los jugadores ideales para ponerlo en práctica. En cuanto al Canarias, sólo basta recordar su inicio de temporada pasada, donde ante el encadenamiento de derrotas no perdieron el norte ni el sentido del proyecto. Aprendida la lección, este año han empezado como un cohete, compartiendo con sus vecinos un estilo aguerrido y una afición inquebrantable. El próximo domingo retransmitiremos el duelo canario, y yo que vosotros no me lo perdería, pues la fiesta va a ser de órdago

– La crónica de Iturriaga

2- Duelo de aspirante.

Muchas de las esperanzas de que esta liga no se convierta en un diálogo entre Madrid y Barça están puestas en el comportamiento de Unicaja y Valencia Basket. Los malagueños, con Joan Plaza al timón, parecen dispuestos a olvidar anteriores temporadas decepcionantes. Los valencianos han terminado por armar un colectivo amplio y competente, como demostraron ya desde la primera jornada poniendo en apuros al Barcelona en el Palau. El calendario nos ofreció su primer enfrentamiento en Málaga, de donde salieron airosos los de Perasovic, un proyecto que aventaja en tiempo de cohesión a sus rivales del domingo y que cuenta con la ventaja de no tener que atender a la exigente Euroliga. Apoyados en el partidazo de Sato, todo un acierto del staff técnico naranja, el Valencia dominó al principio y supo sufrir al final para llevarse una victoria de esas que apuntalan confianza. Una confianza que no debe perder el Unicaja para poder seguir la senda del crecimiento que le termine convirtiendo en una de las potencias de la Liga.

 – La crónica de Iturriaga

3- Nocioni nunca se ausenta.

Tiempos difíciles para el Laboral Kutxa. Proyecto nuevo, equipo joven, muchas lesiones y la eterna exigencia de estar acorde con una historia que les sitúa siempre como aspirantes a todo. Las dudas afloran ante los primeros reveses, pero hay algo con lo que siempre se puede contar y no es otra cosa que el talento, la intensidad y la competitividad de un jugador impagable que se llama Andrés Nocioni. Podrá estar más o menos acertado, a veces puede caer en momentáneos cortocircuitos, pero Nocioni nunca deja una gota de esfuerzo para el siguiente partido. Pelea, tira, rebotea, defiende, se las tiene tiesas con quien sea y cuando hay que lanzar mensajes a sus compañeros, tampoco duda. Una vez terminado su partido frente a Estudiantes, donde fue una vez más determinante, lanzó un aviso para navegantes. Menos pensar o excusarse en las ausencias por lesión y más hacer todo lo posible por jugar un buen baloncesto y ganar los partidos. Un ejemplo más de su mentalidad competitiva, razón principal sobre la que ha apoyado una exitosa carrera y con la que ha conseguido convertirse en una de las caras más reconocibles y admiradas de nuestra liga. Toda una referencia de nuestra liga.

 – La crónica de Iturriaga