Sensaciones, juventud y quinielas

1- Primeras impresiones.

Arrancó la liga Endesa y hubo buenas sensaciones en general. Positivos números en anotación con cinco equipos por encima de los 90 puntos, cuatro partidos de los ocho celebrados resueltos por cinco puntos o menos, una puesta en acción muy potente de Unicaja, llamado a grandes cosas esta temporada, la enésima confirmación que Herbalife es siempre un hueso difícil de roer, el CAI sin acusar por ahora la perdida de Van Rosson y Aguilar, que precisamente se fueron a un Valencia que puso en aprietos al Barcelona y dos victorias de los dos equipos que el año pasado ocuparon la cola del pelotón, Gipuzkoa y Bruixa d’Or, que quizás escarmentados, van a intentar cumplir lo de “no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy”. Se inició así una andadura de 34 jornadas que a algunos se les harán cortas y a otros muy largas, dependiendo de cómo les vaya la feria.

– La crónica de Iturriaga

2- Juventud divino tesoro.

Una competición necesita renovarse constantemente, por lo que la aparición de nuevos talentos resulta necesaria. Unos cuantos andan por nuestra liga, y ayer llamaron la atención dos de ellos. El primero, Rasmun Larsen, nacido en la famosa ciudad de Rudersdal, Dinamarca. 18 añitos y 2,12 mide el angelito que asomó por Sabadell la temporada pasada para jugar dos partidos y que por lo visto en esta primera jornada, el Bruixa ha cantado bingo con él. 21 puntos, 13 rebotes y ¡37! de valoración en 26 minutos. Números de supercrack que hace que a partir de hoy tengamos un foco puesto sobre él. Lo mismo se puede decir de un chaval que debutó en Málaga y que para bien o para mal, vete tú a saber, debe soportar llevar un apellido ilustre. Domas Sabonis, hijo del celebérrimo Arvidas. Sus 17 años, 2,07 y suponemos que unos buenos genes le convierten automáticamente en jugador a seguir para comprobar su evolución que hasta ahora parece positiva. Pesada carga lleva encima, aunque con que haga medianamente honor a su apellido…..

 – La crónica de Iturriaga

3- +1,1,2,+1

Se inició la liga Endesa y se inició también el Quinibasket, la quiniela de baloncesto por la que tanto llevamos suspirando todos aquellos que nos gusta este deporte y nos encanta pronosticar. Si encima ganamos, cosa que no suele ocurrir al menos en mi caso, eso es la leche. La primera jornada se ha saldado sin acertantes de 9, lo que me consuela pues yo ya estaba fuera de onda el sábado por la noche, cuando sólo se habían jugado dos partidos. Creo que es una buena noticia pues demuestra lo difícil que resulta vaticinar lo que va a ocurrir, e introduce el imprescindible elemento de la imprevisibilidad en los partidos, necesario punto de atracción.
Buena primera jornada, resultados no esperados, jóvenes en acción, actuaciones individuales destacables y algunos proyectos de equipos muy interesantes. Para empezar, más que suficiente. De lo que venga después, daremos buena cuenta semanal en este Espacio Endesa. Os espero por aquí.

 – La crónica de Iturriaga