Un partido raro, una oportunidad aprovechada y un caudal de puntos

1- Un partido raro.

Se suele decir que un Madrid-Barça siempre es un partido especial, llegue en el momento que llegue. Esta aseveración es cierta en un 99% de los casos. El domingo tuvimos el 1% que quedaba. Resulta muy difícil que se den tantas circunstancias desactivadoras. Ninguna tensión clasificatoria para los dos, lógico respiro del Barça después de su agotadora serie frente a Panathinaikos y sobre todo un futuro enfrentamiento el viernes de la semana que viene nada más y nada menos que en una Final Four. En esta tesitura, todo fue de guante blanco, por mucho que en un momento dado Rudy y Jawai parecían dispuestos a algo más. Y como jugaba en casa, estaba más descansado y venía de perder en el último choque copero, pues ganó el Madrid. Pero no dejó por ello de ser todo algo diferente a lo habitual, y hasta la forma que se dejaron llevar los azulgranas en los últimos dos minutos, algo que me pareció hasta extraño por la complacencia y nula reacción, como si les importase bien poco el resultado final. Que seguramente les importaba bien poco. Al final todos contentos, unos con la victoria y otros con la seguridad de que dentro de una semana las cosas serán diferentes. Navarro mediante, claro.

– La crónica de Iturriaga

(ACB Photo/A. Villalba)

2- Una oportunidad aprovechada.

Tremendo partido el que tuve la suerte de comentar el domingo entre Uxue Bilbao Basket y CAI Zaragoza. De lo mejorcito de la temporada televisiva. Ambos equipos demostraron el por qué habitan en las alturas de la clasificación donde se hallan ambos, y para mayor satisfacción fuimos testigos de actuaciones soberbias por parte de Pablo Aguilar y Fran Pilepic. Del primero ya sabemos cómo se las gasta cuando le dejas medio metro para que arme su privilegiada muñeca, pero del segundo todavía no le habíamos visto en todo su esplendor. Baste con decir que hasta esta jornada, su mejor anotación había sido ¡9 puntos!. Antes del encuentro vi a Katsikaris, entrenador de los hombres de negro, arengar durante varios minutos y cara a cara a Pilepic. La baja de Vasileaidis le abría la puerta a más minutos y también una mayor responsabilidad ofensiva. El joven jugador nacido en Croacia respondió a lo grande. Estuvo imperial, no sólo por los puntos que hizo, 30, sino por sus movimientos, fundamentos técnicos y valentía a la hora de irse hacia la canasta. Es probable que le cueste repetir una actuación como está, pues si lo hiciese a menudo estaría en la NBA. Pero al menos dio muestra de su talento, que esperamos que a partir de ahora, se muestre más a menudo. A veces un partido cambia una carrera.

 – La crónica de Iturriaga

(ACB Photo/Arrizabalaga)

3- Un caudal de puntos .

La semana pasada escribía sobre la mejor publicidad que puede tener el baloncesto, que no es otra que nos cuantos tanteos abultados por jornada. Bien, parece que casualidad o no, justo unos días después entre los nueve partidos se ha logrado una media de 84,44 puntos por equipo. Hay que remontarse a la temporada 08/09 para encontrar una jornada más productiva. Podía haber sido mejor, pues el peor registro, 65, pertenece al Barcelona, y ya hemos comentado que no fue a Madrid a partirse la cara. 5 equipos por encima de los 90, otros 5 por encima de los 85. Mucho mérito, más si tenemos en cuenta que hubo partidos muy dramáticos, sobre todo los que involucraba a equipos de la parte baja o peleando por entrar en los playoffs, encuentros de esos donde se corre el peligro que el miedo agarrote piernas y muñecas. Pero esta vez no fue así, y a mí al menos me produce alegría ver esos números.

 – La crónica de Iturriaga

(ACB Photo/J. Alberch)