Un homenaje, una buena publicidad y una incógnita

1- Un homenaje muy especial.

El domingo la fiel, incondicional e inasequible al desaliento afición del Gran Canaria homenajeó a uno de sus ídolos. Lo especial del caso es que el jugador objeto del reconocimiento ni es local, ni siquiera nacional. Nació en Nueva York, se llama Jim Moran y como buen norteamericano, no ha perdido ni un ápice de su acento nativo. Hemos hablado muchas veces de la necesidad de la identificación de los equipos con determinados jugadores. Y mas en estos tiempos donde la permanencia en el mismo equipo durante muchos años se antoja cada vez más complicada. Al final, historias y leyendas se escriben con nombres propios, por lo que la personalización de los colectivos en determinados jugadores es un valor tan necesario como recomendable. Jim Moran es el Gran Canaria y el Gran Canaria es Jim Moran. Con sólo ver la emoción y las innumerables muestras de cariño que se vieron en el pabellón canario hacia el jugador estadounidense quedaba claro que Moran traspasó la línea que separa a un simple jugador de un patrimonio del club. El simpático de Jim, a pesar de que intentó mantener la compostura, no pudo reprimir unas cuantas lágrimas que dejaban bien claro que el agradecimiento y el cariño circulaba en un doble sentido. Ojalá sigan viniendo a nuestra liga muchos Jim Moran, gente que independientemente de su lugar de origen, termina haciéndose uno con el club y su afición y consigue que su nombre quede asociado para los restos a los de un equipo y una afición en donde fue capaz de jugar, pelear y defender sus colores durante nada más y nada menos que diez años hasta el punto de hacerse querer como pocos lo consiguieron antes.

– La crónica de Iturriaga

2- La mejor publicidad.

Las competiciones se juegan y también se publicitan. La venta de cualquier competición resulta un aspecto muy importante para su éxito, y cada día más, pues la oferta deportivas y de ocio han aumentado considerablemente en los últimos años. El debate sobre cómo hacerlo es eterno y abarca muchas áreas que van desde el juego, los jugadores, los pabellones y el sistema de competición, hasta los calendarios o la implicación de los medios. Siendo todos reseñables, soy de la opinión que la mejor publicidad que se puede conseguir es la del propio producto deportivo, o sea, lo que ocurre una vez que el árbitro tira el balón al aire. Y dentro del juego, siendo todos respetables, nadie me quita de la cabeza que el principal objetivo de este deporte es el de meter canastas. Cuantas más mejor. Por eso, cuando veo un resultado como el que se dio el domingo en Tenerife, CB Canarias 101-Uxue Bilbao Basket 99, instantáneamente lamento (y creo que no soy el único) no haber sido testigo en directo de un encuentro tan prolífico ofensivamente. De la misma manera, y estos sí los he visto, me pregunto si la serie entre Barcelona y Panathinaikos (72-70, 65-66, 65-63 y 60-70) además de resultar emocionante por lo incierto, logra añadir aficionados más allá de los seguidores de ambos equipos. Probablemente los expertos en la materia son capaces de sacarle jugo, pero sospecho que el común de los mortales se divierte mucho más con dos equipos encontrando la canasta una y otra vez que con otros dos que intercambian golpes, bloquean caminos y por su escasez, cantan canastas como si fuesen goles. Insisto, todo es legítimo, pero no todo resulta igual de atractivo para alguien que no ha hecho el curso de entrenador.

 – La crónica de Iturriaga

3- ¿Y ahora qué?

Este fin de semana asistimos a un cruce de caminos. Por un lado, el antes Manresa y ahora Bruxa D´Or descendió matemáticamente y el Ford Burgos, después de varios intentos fallidos, logró el ascenso a la Liga Endesa. Ahora bien. ¿Qué veremos en Septiembre de 2013? ¿Estará cada equipo donde sus méritos o deméritos le han colocado? Yo no lo sé y no es descabellado el pensar que ni siquiera los propios protagonistas conocen su futuro. Recordemos lo ocurrido la temporada pasada. Estudiantes y Blancos de Rueda fueron los descendidos. CB Canarias y Menorca Basquet los que deberían haber ocupado su puesto. Al final, los que tenían que bajar no bajaron y sólo el Canarias pudo hacer frente a las condiciones económicas que obliga la Liga Endesa. Evidentemente estas circunstancias no son deseables, pues el único juez de alegrías y penas debería ser la cancha. Pero estando las cosas como están, parece inevitable que la clasificación quede en suspenso y ni podamos dar la despedida definitiva al Manresa ni la bienvenida a los burgaleses. Tiempos difíciles, vive dios.

 – La crónica de Iturriaga