Una sorpresa, dos con galones y una ciudad de moda

1- Canarias, ¡chu!, ¡chu!.

La semana pasada ya hablé de este equipo a pesar de su derrota, probablemente impulsado a pensar que quizás no iba a tener otra oportunidad de elogiar un proyecto sensato, hecho con la cabeza y defendido con el corazón. Son muchos los equipos y también los temas posibles y el CB Canarias habita ya en una zona no conflictiva. Pero lo del domingo en Madrid merece un bis, porque lo que hizo el equipo tinerfeño (sí, sí, de la Laguna, pero si no me equivoco La Laguna también está en la isla de Tenerife) fue extraordinario. Por el qué, el cómo y el cuanto. A veces, cuando se producen estos triunfos de Davides contra Goliats, se suele poner el acento en el mal juego del grande como razón principal. Algo de razón hay, pues un Madrid a mejor rendimiento es muy probable que hubiese hecho honor a la lógica, pero en esta ocasión hay que resaltar por encima de todo que ante un partido como el realizado por los jugadores canarios, pocos equipos hubiesen sobrevivido. Comenzó a todo trapo, aguanto el habitual arreón del Madrid cuando saca su segunda unidad, no se puso nervioso cuando la expulsión de Laso calentó el ambiente y remató con un último cuarto excepcional donde endosó al líder inmaculado de la Liga Endesa ¡31 puntos! para completar ¡96!. Impresionante.

– La crónica de Iturriaga

2- Galones.

Llegaba el Uxue Bilbao Basket a Madrid supuestamente con la cabeza puesta en Ucrania, donde el miércoles juegan el penúltimo acto en la búsqueda del pasaporte para la Euroliga (al igual que el Valencia Basket) que quizás debería ganarse mejor por la posición en la Liga Endesa, pero con el tema de los equipos con participación asegurada, dejan en casi imposible su acceso, por lo que Bilbao y Valencia no ven otro camino más sencillo. Enfrente andaba un apremiado Estudiantes, que desde la Copa no parece el mismo. Durante los dos primeros cuartos daba la sensación de cierta contemporización bilbaína, un vamos al tran tran y a ver que pasa. Hasta que tomaron mando en plaza Alex Mumbrú y Raúl López, dos capos. Intensidad, velocidad, puntos, asistencias, sentido común, liderazgo. Todo eso pusieron durante la fase crucial del partido y a su toque de trompeta, se sumaron el resto de compañeros. Apoyados en un vertiginoso movimiento de balón, el Bilbao Basket descompuso a un Estudiantes al que le duele Carl English, otra vez con problemas físicos. Alex y Raúl, dos grandes talentos a los que los años les sientas muy bien y que en un día donde podía haber habido motivos para el absentismo laboral, dieron una lección de ambición y espíritu ganador.

 – La crónica de Iturriaga

3- San Sebastián de moda.

Buenos vientos deportivos soplan por Donosti. La Real Sociedad vive momentos de euforia y el Lagun Aro no quiere quedarse atrás. Después de más de tres meses viendo compungidos la clasificación, su tercera victoria consecutiva (cuatro en las últimas cinco jornadas) le han sacado del pozo para gozo propio y desazón en Fuenlabrada. La tarea dista mucho de estar concluida, pero si hacemos caso a las sensaciones que transmiten los equipos, hay que reconocer que las constantes vitales de los donostiarras invitan al optimismo. Después de la exitosa temporada pasada, al Lagun Aro se vio envuelto desde el inicio del curso en una realidad mucho menos glamorosa a la que le costó adaptarse, pero no ha dejado de buscar la salida moviendo fichas y confiando en su capacitado técnico hasta dar con la tecla. Poco a poco ha mejorado su rendimiento y ahora mismo se ha transformado en un colectivo solvente, competitivo, acostumbrado a jugar en el alambre y con el estímulo que da ver la luz después de pasar una buena temporada en el infierno. Quedan nueve jornadas pero si atenemos a la famosa frase Valdaniana (un equipo es un estado de ánimo) el Lagun Aro tiene motivos para confiar en su futuro. No todos pueden decir lo mismo.

 – La crónica de Iturriaga