EL SEDENTARISMO SENTÓ BIEN AL REAL MADRID

El Real Madrid tenía el compromiso de disputar dos partidos diferentes, de dos competiciones diferentes, en un periplo de 4 días, frente al mismo equipo, en el mismo pabellón. El José María Martín Carpena de Málaga fue testigo desde el Jueves por la noche a dos enfrentamientos entre los conjuntos de la Liga Endesa Unicaja y Real Madrid.

Tras la victoria de los blancos en Euroliga (64-72), la delegación madrileña decidió permanecer en la capital malacitana, donde disfrutaron del sol y buen tiempo en la mañana del Jueves tan sólo, se habituaron a entrenar en diferentes instalaciones a las habituales, pero con la tranquilidad de no viajar, excepto Martynas Pocius por un problema en su tobillo que debió regresar a Madrid.

Tal sedentarismo les vino muy bien, puesto que si ellos confesaban que el partido más importante de los dos era el primero, para seguir aspirando a los cuartos de final en este Top-16 de la Euroliga, no escatimaron esfuerzos para vencer también en el enfrentamiento liguero en la matinal del Domingo (67-91). Eso sí, tras cinco días allí, ni un minuto más: si el partido concluyó a las 14:20, apresurados cogieron el autobús que les llevaba a la estación y coger un AVE cuya salida estaba programada a las 15:05. A casa con mucho deseo.